Consejos para adaptarse a la pista de tenis dura y prevenir lesiones
El tenis en pista dura ofrece velocidad y dinamismo, pero también supone un mayor impacto para las articulaciones en comparación con otras superficies como la tierra batida o la hierba. Por ello, una correcta adaptación es clave para evitar lesiones y disfrutar del deporte con seguridad.
El doctor Eulogio Martín Buenadicha, traumatólogo y cirujano ortopédico de Olympia Quirónsalud, comparte una serie de recomendaciones fundamentales para jugadores aficionados y habituales.
Cuida la técnica de apoyo y los desplazamientos
"La pista dura no permite deslizar como la tierra batida, por lo que es esencial adaptar la forma de moverse", explica el doctor Martín Buenadicha. Se recomienda realizar pasos más cortos y controlados, evitando frenadas bruscas y apoyos descoordinados. Una buena técnica de pisada reduce el estrés sobre rodillas, tobillos y caderas, especialmente en cambios rápidos de dirección.
Calienta con especial atención las articulaciones de carga
Antes de empezar a jugar, es fundamental dedicar tiempo a un calentamiento progresivo, poniendo el foco en las articulaciones que más impacto reciben. "Rodillas, tobillos y caderas soportan una carga elevada en este tipo de superficie, por lo que deben prepararse adecuadamente antes del esfuerzo", señala el especialista.
Protege rodillas y tobillos con ejercicios previos
El doctor Martín Buenadicha insiste en la importancia de activar la musculatura estabilizadora. Ejercicios específicos de movilidad, propiocepción y fortalecimiento previo ayudan a mejorar el control articular. "Unos pocos minutos de trabajo preventivo pueden marcar la diferencia entre jugar sin molestias o acabar con una sobrecarga o esguince", afirma.
Elige un calzado adecuado para pista dura
El calzado es un elemento clave en la prevención de lesiones. Se recomienda utilizar zapatillas específicas para pista dura, con buena amortiguación, estabilidad lateral y suela diseñada para este tipo de superficie. "Un calzado inadecuado aumenta el impacto repetido y el riesgo de lesiones en el aparato locomotor", advierte el traumatólogo.
Hidratación y cuidado frente al calor
La pista dura acumula más calor que otras superficies, lo que incrementa el riesgo de deshidratación y fatiga. Es fundamental mantener una hidratación constante, incluso aunque no se tenga sensación de sed, y protegerse del sol con ropa transpirable y descansos adecuados. "El calor excesivo afecta al rendimiento y también aumenta el riesgo de lesiones musculares", añade el especialista.
Escucha a tu cuerpo y respeta los descansos
Como recomendación adicional, el doctor Martín Buenadicha recuerda la importancia de no ignorar el dolor. "Las molestias persistentes son una señal de alerta. Detenerse a tiempo y consultar con un especialista puede evitar lesiones más graves y prolongadas".



