30/07/2026

Cómo volver al gimnasio después del verano sin lesiones ni frustración

Las vacaciones suelen traer consigo cambios en las rutinas, menos actividad física y algunos excesos en la alimentación. Por ello, la vuelta al gimnasio tras el verano debe plantearse como una adaptación progresiva y no como un intento de recuperar en pocos días la forma física perdida.

El doctor Borja Núñez de Aysa, jefe del Servicio de la Unidad de Intervencionismo y Terapias Regenerativas de Olympia Quirónsalud, explica que "uno de los errores más frecuentes en septiembre es querer entrenar al mismo nivel que antes de las vacaciones. Esa falta de progresión aumenta el riesgo de lesiones musculares, tendinosas y articulares. Lo importante es recuperar el hábito de forma gradual y sostenible".

El especialista ofrece cinco recomendaciones para retomar el ejercicio con seguridad y convertir la vuelta al gimnasio en un hábito duradero.

1. Comienza de forma progresiva

Tras varias semanas con menor carga de entrenamiento, el organismo necesita un periodo de readaptación. Intentar levantar los mismos pesos o realizar la misma intensidad que antes del verano puede provocar sobrecargas, contracturas o lesiones.

Durante las dos o tres primeras semanas es recomendable reducir tanto la intensidad como el volumen de entrenamiento. Trabajar con cargas moderadas y centrarse en recuperar la técnica permitirá que músculos, tendones y articulaciones vuelvan a adaptarse al esfuerzo de forma segura.

Además, dedicar unos minutos al calentamiento y finalizar cada sesión con ejercicios de movilidad y estiramientos contribuirá a disminuir el riesgo de lesión.

2. Prioriza la constancia por encima de la motivación

Es habitual comenzar septiembre con mucha motivación, pero esa energía inicial suele disminuir con el paso de las semanas. Por eso, el éxito no depende tanto de las ganas como de la creación de hábitos.

Una buena estrategia consiste en fijar un horario estable —por ejemplo, lunes, miércoles y viernes— e incorporarlo a la rutina semanal como una cita más. La regularidad es mucho más eficaz que realizar entrenamientos muy intensos de forma esporádica.

"El cuerpo responde mejor a la continuidad que a los esfuerzos puntuales. La clave es ser constante, no perfecto", destaca el doctor Borja Núñez de Aysa.

3. Márcate objetivos alcanzables

Plantearse metas demasiado ambiciosas al volver al gimnasio puede generar frustración y favorecer el abandono precoz.

Es preferible establecer objetivos sencillos y medibles, como:

  • Acudir al gimnasio tres veces por semana.
  • Completar sesiones de unos 45 minutos.
  • Incrementar ligeramente las cargas o las repeticiones de forma progresiva.
  • Mejorar la movilidad o recuperar la resistencia cardiovascular.

Celebrar los pequeños avances ayuda a mantener la motivación y favorece la adherencia al ejercicio a largo plazo.

4. Recupera unos buenos hábitos de alimentación e hidratación

La vuelta al entrenamiento debe ir acompañada de una alimentación equilibrada que facilite la recuperación muscular y aporte la energía necesaria para el ejercicio.

El especialista recomienda priorizar alimentos ricos en proteínas de calidad, frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y grasas saludables, además de mantener una adecuada hidratación antes, durante y después del entrenamiento.

No es necesario recurrir a dietas restrictivas o "planes detox" tras el verano. Lo realmente importante es volver progresivamente a unos hábitos saludables y sostenibles.

5. Elige actividades que realmente disfrutes

Mantener una rutina deportiva resulta mucho más sencillo cuando el ejercicio genera satisfacción. Si cuesta retomar el gimnasio, puede ser una buena idea combinar el entrenamiento de fuerza con otras actividades como clases dirigidas, natación, ciclismo, running, pádel o ejercicios al aire libre.

Variar los entrenamientos no solo mejora la motivación, sino que también reduce el riesgo de lesiones por sobreuso y favorece un desarrollo físico más completo.

Como concluye el doctor Borja Núñez de Aysa, "el mejor entrenamiento no es el más intenso, sino aquel que puedes mantener en el tiempo. Volver al gimnasio después del verano debe ser una oportunidad para recuperar hábitos saludables, cuidar la salud y disfrutar del ejercicio, no una carrera por recuperar en unos días lo que se ha dejado de hacer durante las vacaciones".

La vuelta a la rutina es un buen momento para replantear los objetivos, escuchar al cuerpo y apostar por una práctica deportiva progresiva, segura y adaptada a las necesidades de cada persona.


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