Consejos para cuidar tu salud si trabajas de pie
Pasar muchas horas de pie forma parte del día a día de muchos profesionales. Aunque a simple vista pueda parecer menos exigente que un trabajo sedentario, mantener la bipedestación prolongada puede generar sobrecarga muscular, dolor lumbar, problemas circulatorios y molestias articulares si no se cuida la postura y los hábitos diarios.
Desde Olympia Quirónsalud, el doctor Borja Núñez de Aysa, jefe del Servicio de la Unidad de Intervencionismo y Terapias Regenerativas, ofrece una serie de recomendaciones prácticas para proteger tu salud si tu trabajo te obliga a estar de pie durante muchas horas.
Alterna el peso y evita posturas rígidas
"Uno de los errores más frecuentes es permanecer inmóvil durante largos periodos", explica el doctor Núñez de Aysa. Es importante no bloquear las rodillas y cambiar el peso del cuerpo de un pie a otro cada pocos minutos, permitiendo que la musculatura se relaje de forma alterna. Este pequeño gesto reduce la fatiga muscular y mejora la circulación.
Utiliza un pequeño escalón para descargar la zona lumbar
Colocar un escalón de unos 10–15 cm bajo uno de los pies y alternarlo periódicamente ayuda a disminuir la tensión en la zona lumbar. "Este apoyo modifica la curvatura de la columna y reduce la sobrecarga en la espalda baja, especialmente en jornadas largas", señala el especialista.
Cuida tu calzado
El calzado es un factor clave. Se recomienda utilizar zapatillas con buena amortiguación, sujeción adecuada y espacio suficiente para los dedos. Un calzado inadecuado puede aumentar el impacto sobre rodillas, caderas y columna vertebral, favoreciendo la aparición de dolor y lesiones a medio y largo plazo.
Realiza mini pausas activas
Aunque no siempre sea posible sentarse, introducir pausas activas de apenas 30 segundos marca una gran diferencia. El doctor Núñez de Aysa recomienda:
- Elevar los talones varias veces para activar la musculatura de las piernas y mejorar el retorno venoso.
- Rodar la planta del pie sobre una pelota para relajar la fascia plantar.
- Realizar movimientos suaves de tobillos y rodillas para mantener la movilidad articular.
"Estos pequeños ejercicios, repetidos varias veces al día, ayudan a prevenir la rigidez y el cansancio acumulado", destaca.
Mantén una postura neutra del tronco
La alineación correcta de cabeza, hombros y columna es esencial. Mantén los hombros relajados, el pecho abierto y la cabeza erguida, evitando encorvarte. "Una postura neutra reduce la carga sobre la columna y previene dolores cervicales y lumbares", afirma el especialista.
Evita inclinarte hacia delante
Siempre que sea posible, adapta la altura de la superficie de trabajo. Inclinarse hacia delante para realizar tareas a baja altura incrementa de forma notable la presión sobre la espalda. "Ajustar el entorno de trabajo es una medida preventiva fundamental para evitar lesiones", concluye el doctor Borja Núñez de Aysa.



