Energy balls en el deporte: qué son, qué beneficios tienen y cuándo tomarlas
Pequeñas, fáciles de transportar y elaboradas habitualmente con ingredientes como dátiles, avena, frutos secos o semillas. Las conocidas como energy balls se han convertido en una alternativa práctica para obtener energía antes o después de practicar ejercicio físico.
Sin embargo, que estén elaboradas con alimentos saludables no significa que sea necesario consumirlas siempre que hacemos deporte. Su composición y el momento en el que se toman son importantes para aprovechar sus beneficios.
Andrea Celis, nutricionista de Olympia Quirónsalud, explica que "las energy balls concentran bastante energía en poco volumen, por lo que pueden ser una opción interesante en determinadas situaciones deportivas, especialmente cuando necesitamos un aporte energético práctico y fácil de transportar".
¿Qué son las energy balls?
Las energy balls o bolas energéticas son pequeñas porciones elaboradas generalmente a partir de una combinación de frutas deshidratadas, cereales, frutos secos o cremas de frutos secos.
A diferencia de muchos productos deportivos comerciales, pueden prepararse fácilmente en casa, lo que permite controlar tanto los ingredientes como las cantidades utilizadas.
Su composición hace que aporten principalmente hidratos de carbono, procedentes de ingredientes como los dátiles y harina de arroz, junto con grasas insaturadas y pequeñas cantidades de grasa procedentes de los frutos secos.
¿Qué beneficios pueden tener para los deportistas?
Una de sus principales ventajas es su elevada densidad energética. En pequeñas cantidades permiten obtener energía y nutrientes, algo que puede resultar especialmente útil en personas físicamente activas.
Los hidratos de carbono contribuyen a proporcionar energía para el ejercicio y a reponer las reservas de glucógeno después de determinados entrenamientos. Los frutos secos, por su parte, aportan grasas saludables, proteínas vegetales, fibra, vitaminas y minerales.
Además, son fáciles de preparar con antelación, transportar y adaptar a las necesidades y gustos de cada deportista.
"Lo interesante es entenderlas como un recurso dentro de la nutrición deportiva y no como un alimento imprescindible. La cantidad y el momento de consumo dependerán del entrenamiento, su duración e intensidad y de las necesidades individuales", señala Celis.
¿Cuándo es mejor tomar las energy balls?
Las energy balls pueden encajar antes del ejercicio cuando necesitamos aportar energía y existe suficiente tiempo para realizar la digestión. En este caso, conviene ajustar la cantidad y evitar un exceso de frutos secos si se van a consumir muy cerca del entrenamiento, ya que podrían provocar molestias gastrointestinales.
También pueden utilizarse después de entrenar, especialmente cuando necesitamos recuperar energía y no vamos a realizar una comida completa inmediatamente. En ese caso, pueden combinarse con una fuente de proteína para conseguir una recuperación nutricional más completa.
En actividades prolongadas, como determinadas rutas de ciclismo, senderismo o pruebas de resistencia, pueden ser una opción cómoda para transportar y consumir, siempre que se hayan probado previamente durante los entrenamientos.
¿Son recomendables para todo tipo de ejercicio?
No necesariamente. Una sesión corta o de intensidad moderada no requiere automáticamente un aporte energético adicional si la alimentación del resto del día es adecuada.
Además, debido a ingredientes como los dátiles, la avena y los frutos secos, las energy balls pueden concentrar una cantidad considerable de energía en un tamaño muy reducido.
Por ello, Andrea Celis recomienda adaptar su consumo al gasto energético de cada persona y evitar considerarlas un snack de consumo libre simplemente porque estén elaboradas con ingredientes naturales.
Receta: energy balls de avena y dátiles
Una forma sencilla de prepararlas en casa es combinar avena, dátiles y frutos secos.
Ingredientes para 12-15 unidades
- 150 g de dátiles sin hueso.
- 100 g de harina de arroz o crema de arroz
- 15 g de almendras o nueces.
- 1 cucharada de crema de cacahuete o almendra 100%.
- 1 pizca de canela.
- 1 o 2 cucharadas de agua, si fuera necesario.
Preparación
- Triturar los frutos secos hasta obtener pequeños trozos.
- Añadir los dátiles y triturar nuevamente hasta formar una pasta.
- Incorporar la harina de arroza, la crema de frutos secos y la canela.
- Mezclar o triturar hasta conseguir una masa homogénea. Si está demasiado seca, añadir una o dos cucharadas de agua.
- Formar pequeñas bolas aproximadamente del tamaño de una nuez.
- Refrigerar durante unos 30 minutos antes de consumir.
Un recurso práctico, pero adaptado a cada deportista
Las energy balls pueden ser una alternativa casera y práctica dentro de la alimentación de una persona físicamente activa, pero su consumo debe responder a las necesidades reales de energía.
"La nutrición deportiva no consiste simplemente en añadir alimentos energéticos a nuestra dieta. Debemos adaptar qué comemos, cuánto y cuándo al tipo de ejercicio que realizamos y a nuestros objetivos", concluye Andrea Celis.
En este sentido, probar previamente los alimentos que se van a consumir antes o durante una competición y ajustar las cantidades de manera individual permite obtener sus beneficios sin comprometer el rendimiento ni provocar molestias digestivas.



