7/09/2026

Primera carrera de running: consejos para llegar preparado, evitar lesiones y disfrutar de la prueba

Participar en una primera carrera popular, ya sea de 5 o 10 kilómetros, supone un reto y una motivación para muchas personas que se están iniciando en el running. Los nervios y la emoción del día de la prueba pueden, sin embargo, llevar a cometer algunos errores: estrenar zapatillas, salir demasiado rápido o modificar la alimentación habitual son algunos de los más frecuentes.

El Dr. Borja Núñez de Aysa, jefe del Servicio de la Unidad de Intervencionismo y Terapias Regenerativas de Olympia Quirónsalud, recuerda que la preparación no termina con el último entrenamiento. "En una primera carrera, el principal objetivo debería ser completar la prueba con buenas sensaciones y disfrutar de la experiencia. Una buena planificación previa y controlar el esfuerzo durante el recorrido ayudan a reducir el riesgo de molestias y lesiones".

Antes de la carrera: prepara también los pequeños detalles

1. No estrenes nada el día de la prueba

Las zapatillas, los calcetines y la ropa que se utilicen durante la carrera deben haberse probado previamente en los entrenamientos.

Estrenar unas zapatillas el mismo día puede favorecer la aparición de rozaduras, ampollas o molestias. Lo mismo sucede con determinadas prendas deportivas. El día de la carrera es mejor recurrir a aquello que sabemos que resulta cómodo y funciona.

2. Prioriza el descanso

Dormir adecuadamente es una parte más de la preparación. Conviene cuidar especialmente el descanso durante los días previos y evitar compensar los nervios con entrenamientos adicionales de última hora.

Llegar descansado permite afrontar la prueba con mayor energía y concentración. Además, si los nervios dificultan el sueño la noche inmediatamente anterior, haber descansado correctamente durante los días previos puede ayudar a minimizar su impacto.

3. Hidrátate con normalidad

Es importante llegar a la salida correctamente hidratado, pero eso no significa beber grandes cantidades de agua justo antes de correr.

Lo recomendable es mantener una hidratación adecuada durante las horas y días previos, siguiendo las necesidades habituales y teniendo en cuenta factores como la temperatura, la humedad y la duración de la prueba.

4. Come algo ligero y conocido

Entre una y tres horas antes de la carrera puede realizarse una comida ligera, fácil de digerir y con predominio de hidratos de carbono.

Una tostada, un plátano o avena son algunas posibilidades, siempre que formen parte de la alimentación habitual del corredor. Igual que ocurre con el material deportivo, el día de la carrera tampoco es el momento de experimentar con nuevos alimentos, suplementos o bebidas.

5. Realiza un calentamiento progresivo

El calentamiento prepara al organismo para pasar del reposo al esfuerzo y no debería consistir únicamente en realizar estiramientos.

Antes de una carrera puede comenzarse con 5-10 minutos de caminata rápida o trote muy suave, seguidos de ejercicios de movilidad dinámica de tobillos, rodillas y cadera. Posteriormente pueden incorporarse movimientos como elevaciones de rodillas, talones hacia los glúteos o pequeños desplazamientos progresivos.

El objetivo es aumentar gradualmente la temperatura corporal, activar la musculatura y preparar las articulaciones sin generar fatiga antes de la salida.

Durante la carrera: controlar el ritmo es fundamental

6. Empieza más despacio de lo que te pide la emoción

Uno de los errores más habituales en una primera carrera es dejarse llevar por el ambiente y comenzar a un ritmo superior al que se ha entrenado.

Durante los primeros kilómetros es preferible mantener un ritmo cómodo y controlado. Una referencia sencilla puede ser comprobar si todavía se pueden pronunciar frases cortas mientras se corre.

"Salir demasiado rápido puede hacer que el corredor acumule fatiga prematuramente y que la segunda mitad de la prueba resulte mucho más exigente. Es preferible empezar de forma conservadora y aumentar el ritmo si las sensaciones son buenas", explica el Dr. Núñez de Aysa.

7. Aprende a diferenciar esfuerzo y dolor

Durante una carrera es normal experimentar cansancio muscular, aumento de la frecuencia cardíaca y una respiración más rápida. Sin embargo, determinados síntomas no deben normalizarse.

Un dolor intenso o repentino, mareo, dolor en el pecho, sensación de desmayo o una dificultad importante para respirar son motivos para detener el ejercicio y solicitar asistencia si fuera necesario.

Escuchar al cuerpo forma parte del entrenamiento y también de una competición.

8. Adapta la hidratación a la distancia y las condiciones

Las necesidades de hidratación dependen de la duración de la carrera, la intensidad, la temperatura ambiental y las características individuales.

En una prueba corta, como un 5K, muchas personas correctamente hidratadas no necesitarán beber durante el recorrido. En distancias más largas o cuando hace calor, los puntos de avituallamiento adquieren mayor importancia.

En cualquier caso, tampoco conviene beber de manera excesiva. La hidratación debe adaptarse a las necesidades reales del corredor y a las condiciones de la prueba.

Después de cruzar la meta: la carrera todavía no ha terminado

9. No te pares de golpe

Después del esfuerzo, especialmente si se ha realizado un sprint final, es preferible no detenerse inmediatamente.

Caminar durante unos minutos permite reducir progresivamente la intensidad y facilita la transición hacia el reposo. Posteriormente pueden realizarse movimientos suaves de movilidad, evitando forzar musculatura especialmente fatigada.

10. Recupera líquidos y energía

Tras la carrera es importante comenzar el proceso de recuperación. Beber agua y realizar una comida que aporte hidratos de carbono y proteínas ayuda a reponer energía y favorece la recuperación muscular.

También conviene observar cómo responde el cuerpo durante las horas posteriores. Las agujetas o una cierta sensación de cansancio pueden ser habituales, pero un dolor intenso, localizado o que empeora debe valorarse, especialmente si dificulta caminar o persiste durante los días siguientes.

El Dr. Borja Núñez de Aysa concluye que "la primera carrera no debería plantearse como un examen ni como una búsqueda obsesiva de una marca. Haber llegado preparado, regular bien el esfuerzo y cruzar la meta con buenas sensaciones ya es un excelente resultado".

Preparar una primera carrera implica mucho más que acumular kilómetros. Descanso, alimentación, hidratación, calentamiento, control del ritmo y recuperación forman parte del entrenamiento y ayudan a que la primera experiencia con un dorsal sea también el comienzo de una práctica deportiva segura y sostenible.


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