9/02/2026

Salir al campo con seguridad: recomendaciones médicas frente a garrapatas y otros insectos

Con el aumento de las actividades al aire libre, los especialistas recuerdan la importancia de extremar las precauciones frente a las picaduras de garrapatas, uno de los vectores más relevantes en Europa y transmisoras de enfermedades como la enfermedad de Lyme, la fiebre botonosa o la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo.

Según explica el Dr. José Francisco Tinao, jefe del Servicio de Medicina Integrativa y Funcional de Olympia Quirónsalud, "muchas personas no son conscientes de haber sido picadas por una garrapata, ya que la picadura suele pasar desapercibida y, en numerosos casos, los síntomas pueden no aparecer de forma inmediata o hacerlo meses o incluso años después".

En el caso de la enfermedad de Lyme, el especialista subraya que una de sus principales dificultades es el diagnóstico, ya que se trata de una patología que evoluciona en distintas fases a lo largo del tiempo, alternando periodos sintomáticos con fases silentes, en las que el paciente puede no presentar signos evidentes de enfermedad. "Esta evolución por etapas hace que el vínculo entre la picadura y los síntomas no siempre sea fácil de establecer", señala el Dr. Tinao.

Además, hoy se sabe que la garrapata no transmite una única bacteria, sino que puede inyectar simultáneamente distintos microorganismos. "No basta con tratar únicamente la Borrelia, responsable clásica de la enfermedad de Lyme, sino que en muchos casos es necesario abordar el conjunto de infecciones asociadas, lo que añade complejidad al diagnóstico y al tratamiento", explica el especialista. Una vez establecido el diagnóstico, los tratamientos suelen ser prolongados y personalizados, adaptados a la fase de la enfermedad y a la carga infecciosa del paciente.

Las garrapatas se encuentran principalmente en hierbas altas, matorrales y zonas húmedas. Para reducir el riesgo de picadura, los expertos aconsejan usar ropa de manga larga y colores claros, calzado cerrado y pantalón largo introducido en los calcetines, caminar por el centro de los senderos y evitar el contacto con vegetación alta. También es fundamental utilizar repelentes autorizados y revisar minuciosamente el cuerpo tras la actividad al aire libre.

En caso de detectar una garrapata adherida a la piel, el Dr. Tinao señala que debe retirarse lo antes posible con pinzas finas, sujetándola cerca de la piel y tirando de forma recta, sin girar ni aplastar. Tras la extracción, se recomienda lavar la zona y vigilar la aparición de síntomas en las semanas y meses posteriores.

Además de las garrapatas, otros insectos como mosquitos, abejas, avispas u orugas procesionarias pueden causar reacciones cutáneas o respiratorias. El especialista aconseja evitar perfumes dulces, no agitar los brazos ante insectos y extremar la precaución con las orugas, especialmente en niños y mascotas.

Se debe acudir al médico si tras una picadura aparecen fiebre, dolor muscular o de cabeza, síntomas gripales, una mancha roja en expansión o cualquier reacción intensa. "En el caso de las garrapatas, la ausencia de síntomas inmediatos no excluye un problema médico. Ante la duda, y especialmente si existe antecedente de exposición en el campo, siempre es mejor consultar", concluye el Dr. Tinao.

young-woman-is-walking-on-nature-2026-01-06-09-08-53-utcyoung-woman-is-walking-on-nature-2026-01-06-09-08-53-utc